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lunes, 2 de noviembre de 2015

Intercambio en Bulgaria

Hace un año que terminé la carrera de Historia del Arte y tuve una de las experiencias más importantes de mi vida, hasta ahora, mi intercambio en Bulgaria. Era algo de lo que quería hablar pero lo he ido pasando, hasta que un año después me he sentido muy nostálgica. 

Tras acabar la universidad me vinieron muchas dudas y problemas existenciales, por lo que quise hacer algo nuevo. En los cuatro años de carrera no hice nunca ningún Erasmus y el viaje de fin de curso fue con mi familia, así que no pude experimentar que era estar en un país sola, valerte por ti misma y conocer otras personas y costumbres.

A través de está página Europaerestu vi un programa de intercambio que consistía en desarrollar un proyecto con otros jóvenes de distintos países de la Unión Europea. El tema elegido era "Inspired by Europe", en el cual a través de algunas dinámicas teníamos que explicar que era Europa para nosotros entre otras cuestiones. 

Aparte de tratar este tema, teníamos que realizar distintos talleres relacionado con las artes: fotografía y video, teatro, fire dance, circo. Debido al gran acogimiento del fire dance solo hubo dos talleres, ese y el de fotografía y vídeo, en el cual estaba yo, aunque también probé el otro taller.

La experiencia en general fue genial, absolutamente todas las personas fueron maravillosas y comprometidas. Bulgaria me resultó ser un lugar increíble el cual posiblemente nunca hubiese visitado si no hubiese sido de esta forma. Estuve tanto en la capital, Sofía, y en Targovishte, aunque nosotros nos hospedábamos en la montaña.

Después de esta experiencia recomiendo visitar Bulgaria, es un lugar bastante tranquilo y para nada peligroso como a lo mejor podemos pensar, obviamente es mejor ir acompañado, pero no supone ningún riesgo. Aparte pertenece a la Unión Europea, así que supone menos problemas aún. También es un país muy barato, tanto el vuelo como la estancia, comida y souvenirs. Allí todavía no hay euro así que tenéis que cambiar la moneda (leva), yo lo hice en el aeropuerto de Sofía y no me costó nada, en cambio en España me cobraban 9 euros por el cambio de moneda y dependiendo del banco necesitas desde varias hasta un mes para que te lleguen las monedas.

Quizás lo más problemático de este lugar es el idioma, no todos saben inglés y el alfabeto cirílico no ayuda, aunque yo tras 2 semanas conseguí leer la carta de la cafetería sin problema y saber si estaba pidiendo un té o un café. Así que es difícil aprender búlgaro, pero no imposible.

Una vez que estés en Bulgaria hay mucho que hacer, desde probar gastronomía, visitar monumentos o museos. Merece la pena perderse algún día por Sofía ya que la capital es muy distinta a las capitales europeas que solemos ver. Y de todos los monumentos destaco la Catedral de Alexander Nevsky.

Si quieres viajar con un proyecto de Erasmus + es muy fácil. Metete en la página http://europaerestu.eu/ si eres de Málaga (en el caso que seas de otra provincia tienes que buscar quien organiza este tipo de proyectos) y busca aquel intercambio o voluntariado que te interese. Los organizadores al final de realizar el proyecto con ellos te devuelven un tanto % del viaje. Aparte te suelen pagar estancia, comida y los viajes que se hagan en la realización del proyecto. El único requisito suele ser la edad y saber inglés.

Os dejo el resumen que nos pidieron para que tengáis una idea más próxima de lo que fué el intercambio: http://europaerestu.eu/experiencia-en-bulgaria-2/

Y nada más que añadir, solo animaros porque es una genial forma de aprender y hacer algo nuevo.

P.D.: Respecto a este viaje solo encuentro dos pegas. La primera fue los cuartos de baños. Me da la impresión que todos los cuartos de baños en Bulgaria son iguales, sin plato ducha, es decir, te encuentras con el lavamanos, inodoro y una alcachofa, y en el centro hay un desagüe, nada más, por lo que recomiendo llevar chanclas.

Lo segundo fue la comida. Es una comida muy pesada, y aunque no está mala cuando llevas dos semanas comiendo lo mismo acabas aborreciendola.

lunes, 11 de mayo de 2015

Diario de una ex-universitaria - Me siento estafada

Este va a ser un tema que aunque no tiene que ver con el arte tiene que ver con mis estudios y mi vida, y lo escribo para desahogarme, supongo.

Llevo un tiempo pensando en dicho tema, dándole vueltas al mismo asunto… Me siento estafada.

Siempre me dijeron que estudiase, que así tendría un buen futuro, y eso hice. A decir verdad, nunca fui buena estudiante, solía sacar notas un poco mediocres, sobre todo en las asignaturas de ciencias y matemáticas. Pero cuando llegue al bachiller me puse las pilas, sino no podría entrar a la universidad y no podría optar a ese gran futuro que me esperaba.

Llegada a la universidad me dedique a estudiar duro, por lo menos más duro que anteriormente, primero porque estaba en una carrera que de verdad me apasionaba -y a veces miro a mi niñez y pienso que estaba predispuesta a estudiar Historia del Arte- y segundo porque si no conseguía los requisitos mínimos que nos exigían nuestros queridísimos Ministros de Educación, no podría optar a una beca y el pago de las matriculas sería difícil, aunque no imposible.

Por esa razón siempre opté por estudiar, porque de esa forma sabía que obtendría finalmente la beca, y si trabajaba quizás tendría un dinero extra aunque no suficiente para pagar las matrículas de los 4 cursos y todos los materiales.

Así que nos encontramos ahora en dicha situación, una chica capaz, con una nota media aceptable, con un flamante título universitario, con muchos cursos de diversos temas, con alguna colaboración que otra, con idiomas, pero sin experiencia laboral.

Pero ahora resulta que eso no es suficiente, para optar a puestos medio decentes necesitas muchas más titulaciones, masters, varios idiomas acreditados y como mínimo 3 años de experiencia en el sector, cosa que muchos como yo no tienen porque dedicaron toda su vida al estudio, y esto es poco, por ahí he visto barbaridades y cosas incompatibles.

Por otra parte, siempre me dijeron que me esforzara, que intentase destacar, que diese lo mejor de mí misma, etc. Y durante ese periodo fue lo que hice, ahora me dicen que me conforme, después de estar tantos años creando una personalidad inconformista me dicen que me conforme, que coja lo primero que vea y sobreviva.

Por eso me siento estafada, no tengo lo que me prometieron, pero todavía no soy una conformista, y aunque el sistema está hecho para que lo seas, sé que todavía puedo dar más y luchar. Posiblemente mi gran futuro esté fuera, o quizás no, pero por lo menos yo todavía tengo esperanzas en encontrarlo.

domingo, 18 de enero de 2015

La gente sueña con ser historiador

Aunque numerosas encuestas abalen que las carreras de letras son las menos demandadas y supuestamente con menos salidas profesionales, hay que admitirlo, la gente sueña con ser historiador, arqueólogo, filólogo, bibliotecario, etc. Es una moda que empezó hace ya bastantes años y aún continúa.

La literatura y el cine han alimentado el aura de los amantes de las letras y la historia, convirtiéndolos en personas que viven numerosas aventuras, encuentra grandes tesoros, y en ocasiones salvan el mundo. Personas que combinan a la perfección ser rata de biblioteca, sabelotodo y un excelente buscador de problemas, rara combinación que por lo visto sigue funcionando en el cine.


Quizás la elección de estos personajes se deba al lado romántico que despierta las cosas antiguas y el misterio que encierra algunas historias, provocándonos que en alguna ocasión hayamos querido encontrar un templo maldito o matar momias

Aunque dichas películas muchas veces están plagadas de errores y fantasía puede ser cierto que nuestro mundo pueda ser tomado como una aventura.

Siempre encontramos algo nuevo por descubrir; solemos estar en lugares que pocas personas pueden ver; viajamos mucho y nuestros viajes no suelen ser los comunes; cuando traducimos perfectamente un texto del latín parece que hemos descubierto el significado de la Piedra Rosetta; conocemos historias grandiosas y pequeñas anécdotas; tenemos unos sentidos más desarrollados, una sensibilidad inigualable y sentimos placer con el más minucioso detalle, y en esos detalles encontramos un mundo entero. En esos detalles que descubrimos encontramos una aventura mayor e incalculable que solo nosotros podemos experimentar, pues estudiamos la historia y lo que al hombre le hace hombre, lo que hemos sido. 





lunes, 3 de noviembre de 2014

Consejos para visitar Roma

Este verano viaje a Roma durante una semana, y falta decir que fue alucinante, el viaje cubrió todas mis expectativas y más. Por ello, quería compartir mi experiencia y dar algunos consejos para aquellos que quieran viajar a Roma.

1.      Documentación:

Si vives en un país perteneciente a la Unión Europea no necesitas el pasaporte para viajar a Italia, con el DNI es más que suficiente.

Igualmente tampoco hace falta sacarse ningún tipo de seguro para visitar Italia, la sanidad es decente, y con tener la Tarjeta Sanitaria Europea puedes ir a los Hospitales si ocurre una urgencia como cualquier italiano.

2.      Mejores fechas para visitar Italia:

Este fue quizás el mayor error que cometí, viajar en agosto. Todo estaba repleto de turistas y había que esperar largas colas para realizar cualquier tipo de actividad, especialmente en Roma. Por eso aconsejo ir en otras fechas, o antes o después. Igualmente visitar Italia en temporadas bajas significará mejores precios de vuelos y hoteles.

3.      Idioma:

Al principio aprendí algunas cosillas en italiano, pero una vez estuve allí me di cuenta que no hacía falta, se puede llevar una conversación casi normal en italiano-español, ellos te entienden y tú los entienden, sobre todo aquellos que trabajan en empleos turísticos o en restauración.

4.      Organización:

Lo primero que tenéis que tener en cuenta es que es imposible verlo todo, hay que organizar cada día, aunque siempre dejando cierto margen para improvistos. Por eso es mejor seleccionar aquellos lugares que nos despierta cierto interés, o nos gusta más… ya dejaremos lo que no hemos visto para otra visita, recordad que a Roma siempre se vuelve.

5.      Museos y monumentos:

Roma tiene una gran cantidad de museos y monumentos, y como he dicho antes es imposible verlo todo. Antes de ir allí es mejor ver las páginas web de estos museos y monumentos, para saber el horario de abertura y cierre, precio, mejores momentos para visitar, contenido, etc.

En muchas ocasiones es mejor reservar las entradas o comprarlas por internet. En mi caso compré por internet las entradas para el Museo Vaticano y para el Museo Borghese, el primero porque sabíamos que iba a ver mucha cola para entrar, y con la entrada accedes directamente, el segundo porque era obligatorio pedirla con adelanto.
Panteón de Agripa (a las 12:00 ocurre este efecto)

No siempre es aconsejable pedir la entrada semanas antes, a veces la cola a determinadas horas (principalmente a primera hora del día y a la hora del almuerzo) son menores, y siempre que se compra por internet tendremos que pagar 1€ o 2€ más.

Otro detalle importante para ahorrar, es visitar aquellos monumentos que son gratis, como el Panteón, el Vaticano, las innumerables iglesias, o los parques o callejear. Igualmente, en la gran mayoría de monumentos y museos hay descuentos para menores de edad, para menores de 25 años, para minusválidos, etc. y lo que es más importante aún, entradas gratis para aquellos estudiantes o empleados relacionados con bellas artes, historia del arte, arqueología, etc. Gracias a esto último, entre en muchísimos sitios sin pagar nada.

6.      Transporte:

Aunque quieras ir a todos los sitios andando para ver más, al final caerás en la tentación de coger algún medio de transporte, de todas formas apenas te perderás nada.

En Roma tienes dos posibilidades el bus y el metro. Ambos billetes cuestan 1.5€. En el caso del autobús hay muchas líneas que complementan al metro ya que este no llega a todas las direcciones.

Por otro lado, el metro tiene solo dos líneas, la línea A (va hacia el Vaticano y es la que cogen los turistas y por lo tanto siempre está llena) y la línea B (va en la otra dirección y suele estar vacía). A parte tiene otros tramos de metro que se encuentran ya a las afuera de la ciudad, hay una que llega hasta el aeropuerto.

En mi caso me acostumbré muy rápido a coger el metro y los autobuses de Roma, de hecho me acostumbre rápido a la vida de allí en general.

El último consejo sobre transportes es siempre llevar el cinturón de seguridad cuando vayáis en coches o autobuses conducidos por italianos… Ya me entenderéis cuando esteis por allí.

7.      Visitar otros lugares y hacer otras actividades

En relación con los puntos anteriores, Roma tiene mucho para hacer y muchas ciudades cercanas para visitar, que son iguales de bonitas que la capital pero más tranquilas.

Esto lo digo porque visitar en todo momento museos, arquitectura, monumentos, etc. puede resultar cansado, son muchos kilómetros los que se recorre en un día, y a veces pararse en un parque a relajarse y disfrutar de lo que puedas hacer allí también es una gran opción. Hay algunos sitios que tiene vistas que merecen la pena ver y echar el rato allí.

Un parque más que genial es el de Villa Borghese, en este lugar hay desde pequeños cines, hasta carruseles, bicicletas y coches para alquilar y ver el parque, muchas fuentes para refrescarte y muchos árboles, es un lugar tranquilo y perfecto para relajarse un rato.

Villa Adriano, Tivoli
Aparte de Roma, también estuve en Tivoli, está a unos 30 minutos en autobús. Es un lugar con mucho encanto y con pocos turistas. Lo más importante que se puede visitar en este lugar es Villa Adriano y Villa d’Este. Si disponéis de poco tiempo aconsejo ir primero a Villa d’Este que se encuentra en el pueblo.

Villa d’Este es una maravillosa villa renacentista. Lo primero que vimos fue el palacio, el cual está bastante bien conservado, y después vimos el jardín, es el jardín más impresionante que he visto nunca . Todo está lleno de fuentes (unas 300 o así) y de árboles y flores, es un lugar más que recomendable para visitar, aparte de ser muy tranquilo, relajante, y perfecto para los días más calurosos del verano.

Villa d'Este, Tivoli
Para visitar Tivoli no hay perdida, tienes que coger la línea B hasta la penúltima parada y una vez allí coger un autobús normal que valla a Tivoli, dicho autobús te deja tanto en Villa Adriano como en Villa D’Este, e igualmente ambas villas van unidas con otro autobús. El precio de las dos Villas son de 6€ cada una.

Para terminar solo quería mencionar algunas anécdotas y cosas curiosas de Roma. Lo primero es decir que Roma está llena de fuentes, no solo de fuentes con esculturas de Bernini, sino que a cada 10 metros hay una fuente con agua potable y muy fría, así que no es necesario ir con 4 o 5 botellas de aguas. Y finalmente algo negativo que tuvo la visita, aparte de ir en temporada alta, es que casi todo se estaba restaurando y seguirá así durante un tiempo. 




Si queréis saber algo más específico comentad abajo por si os puedo ayudar.