Páginas

domingo, 18 de enero de 2015

La gente sueña con ser historiador

Aunque numerosas encuestas abalen que las carreras de letras son las menos demandadas y supuestamente con menos salidas profesionales, hay que admitirlo, la gente sueña con ser historiador, arqueólogo, filólogo, bibliotecario, etc. Es una moda que empezó hace ya bastantes años y aún continúa.

La literatura y el cine han alimentado el aura de los amantes de las letras y la historia, convirtiéndolos en personas que viven numerosas aventuras, encuentra grandes tesoros, y en ocasiones salvan el mundo. Personas que combinan a la perfección ser rata de biblioteca, sabelotodo y un excelente buscador de problemas, rara combinación que por lo visto sigue funcionando en el cine.


Quizás la elección de estos personajes se deba al lado romántico que despierta las cosas antiguas y el misterio que encierra algunas historias, provocándonos que en alguna ocasión hayamos querido encontrar un templo maldito o matar momias

Aunque dichas películas muchas veces están plagadas de errores y fantasía puede ser cierto que nuestro mundo pueda ser tomado como una aventura.

Siempre encontramos algo nuevo por descubrir; solemos estar en lugares que pocas personas pueden ver; viajamos mucho y nuestros viajes no suelen ser los comunes; cuando traducimos perfectamente un texto del latín parece que hemos descubierto el significado de la Piedra Rosetta; conocemos historias grandiosas y pequeñas anécdotas; tenemos unos sentidos más desarrollados, una sensibilidad inigualable y sentimos placer con el más minucioso detalle, y en esos detalles encontramos un mundo entero. En esos detalles que descubrimos encontramos una aventura mayor e incalculable que solo nosotros podemos experimentar, pues estudiamos la historia y lo que al hombre le hace hombre, lo que hemos sido. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario