Páginas

martes, 21 de octubre de 2014

Consejos para analizar cualquier obra de arte

Este es un tema que me han pedido de forma personal en varias ocasiones, y aunque aquí os pueda dar unas pautas de cómo hacer un análisis de cualquier obra artística o arquitectónica, la verdad es que no hay un esquema fijo. Unos prefieren primero hablar de lo más específico a lo más general o viceversa, así que si es para un trabajo tienes que contar siempre con las preferencias del profesor.

Lo primero que se debe de hacer en cualquier análisis es identificar la obra:
  •           Nombre completo
  •           Autor/autores/escuela (si los hay)
  •           Cronología
  •           Tipo de obra
  •           Materiales
  •           Dimensiones
  •           Lugar en donde se encuentra

Obviamente en muchas ocasiones no podremos poner todos los puntos antes mencionados en la identificación, o incluso podemos encontrar algún dato útil fuera de estos puntos que ayuden a identificar la obra, pero lo que siempre debemos poner son los tres primeros puntos, son los fundamentales.

En el caso de la cronología siempre puede haber un margen de error, pues resulta muy difícil acordarse de todas las fechas, sobre todo cuando estamos hablando de periodos muy amplios y que tampoco sabemos si es exacta la cronología de la obra, como puede ser el Arte Clásico de los griegos. Así que para esta época, puede ser en muchos casos aceptable poner como cronología principios/mediados/finales del siglo V a.C., aunque si es una obra muy importante y muy conocida, como el Partenón, no estaría de más especificar un poco más.

Otro caso distinto sería por ejemplo el Arte Contemporáneo, pues se desarrolla en muy pocas décadas, así que en este caso no sería válido decir finales del siglo XX, pues el Arte Contemporáneo se desarrolla exclusivamente a finales del siglo XX hasta ahora.

Tras la identificación podríamos pasar a la descripción de la obra, es decir, lo que vemos. Para ello es mejor seguir siempre un esquema ordenado y que nos resulte fácil, ya sea ir diciendo lo que vemos de izquierda a derecha o de arriba a bajo. Lo que no tiene sentido es realizar una descripción desordenada. Realizar antes la descripción también nos puede ayudar a reconocer la época a la que pertenece o el tema de la obra, pues por lo general en el arte se suele seguir una iconografía, que aunque puede variar, es reconocible. De esta forma, si vemos una mujer desnuda o semidesnuda acompañada de un niño con alas podemos deducir que se trata de un tema mitológico y los representados son Afrodita y Eros.

Tras decir el tema de la obra, si lo hemos dado, podemos argumentar su función o iconología, es decir, si se trata de unas vanitas decir cuál es su uso y porqué se encuentra en tal iglesia, como por ejemplo In Ictu Oculi, el cual tiene una función y simbología muy clara. En el caso de que no lo sepamos, es mejor no inventar nada.

Otro punto importante es realizar un análisis formal de la obra, es decir, si la obra sigue un esquema específico (triangular, con líneas rectas, helicoidal…), la descripción de los materiales y técnica (óleo sobre lienzo, mármol, tabla…). Después se debe de argumentar el estilo de la obra, a que autor o escuela pertenece, rasgos característicos del estilo y del autor, etc.

Finalmente tenemos que contextualizar la obra, analizamos en las circunstancias en las que se realiza, su contexto histórico, político, religioso, filosófico, social, etc. Y al ser posible concluir con una opinión o valoración personal, aunque no siempre es necesaria.

Como últimos consejos, añadir que en el análisis solo debemos poner aquello que se nos pide, y no desarrollar otros temas, es decir si nos ponen un cuadro de Velázquez significa que nos están preguntando por la pintura barroca española, no por la escultura, o si se trata de un tipo de escultura muy específico, tenemos que desarrollar ese tema, y no irnos por las ramas.

Igualmente, es muy importante utilizar un vocabulario adecuado y específico, pues no solo haremos notar que dominamos el tema, sino que a la hora de escribir ahorraremos tiempo, pues es mejor poner una sola palabra que una frase intentando explicar dicha palabra, por ejemplo en la identificación de una obra realizada en papel es mejor decir “realizada con bistre” que “realizada con tinta de color marrón o pardo”.


Una vez dominéis los análisis siempre le podéis dar vuestro propio estilo reordenando los puntos como mejor os convenga, eso sí, no os olvidéis de ninguno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario