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martes, 19 de febrero de 2013

Cosas que detesto



Dentro de las típicas conversaciones sobre arte que surgen en internet, en reuniones familiares, de amigos, etc. siempre brotan las mismas estupideces y clichés de aquellas personas que por leer un artículo de algún personajillo famoso o un documental del canal Historia (que por cierto, ya está perdiendo todo su credibilidad con tantas tonterías de extraterrestres y cosas del estilo), se creen que ya están en el derecho y que tienen el criterio suficiente de decir lo que es arte y lo que no es arte, si ni siquiera querer entender nada más allá que se salga de los cánones clásicos. Aunque de igual forma, también detesto a los nuevos modernos que piensan que la única forma de arte es cuando el arte se desliga de todo y se da el arte por el arte o el arte puro, es decir, a partir del siglo XIX y sobre todo a partir del siglo XX.

Con esto no digo que el autodidactismo en relación al arte sea malo, siempre es bueno coger un libro de algunos autores de renombre como por ejemplo de Leonardo da Vinci, de Panofsky, de Walter Benjamin, entre otros, pero realmente es difícil hablar de Historia del Arte incluso habiendo leído varios libros. Al ser un tema tan abstracto, con tantos puntos de vistas y tan amplio es muy fácil caer en errores de mayor o menor relevancia, por eso si queremos tratar este tema no nos podemos quedar en el pensamiento de un solo autor o artista o en el pensamiento generalizado de nuestra época, hay que ir más allá, y eso solo se consigue con el estudio.

Ahora mismo me encuentro en ese momento de estudio, todavía no soy experta en nada, y aunque ya llevo tres años estudiando solo se un poco de todo, y aunque todavía no estoy totalmente formada a nivel académico e intelectual (por ahora), tengo que defender la labor del historiador del arte y del artista, pues no somos unos charlatanes como piensa mucha gente. Por eso, me voy a aventurar a explicar algunas cosas que detesto de ese pensamiento generalizado sobre el arte.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el arte tiene un contexto, y difícilmente podemos sacar la obra de ese contexto, de hecho, la obra de arte posiblemente sería inexplicable en profundidad sin ese contexto. De esta forma el arte clásico griego surge por un pensamiento filosófico, las vidrieras del arte gótico surge por otro pensamiento diferente en referencia al mundo celestial y a Dios, y el arte de las vanguardias surge por unos cuestiones tecnológicas, sociales y culturales distintas, por lo tanto, un cuadro de Picasso no lo podemos comparar con un cuadro de Rubens, pues su contexto (y por decirlo así, su función) cambia radicalmente y no tiene nada que ver uno con el otro, por eso no lo podemos comparar.


Las señoritas de Avignon, Picasso, 1907
Las tres gracias, Rubens, 1639

Sabiendo ya que la obra de arte realmente no se puede descontextualizar, pues perdería todo su significado, entra en este punto el graffiti. En más de una ocasión he visto por internet imágenes que reivindica la acción del “grafitero”, diciendo que el graffiti es más arte por ser más bonito que cualquier obra de Miró (por poner un ejemplo) y que este, el graffiti, también debería de tener un espacio en los museos. Realmente nadie ha dicho que el graffiti no sea arte, no es arte tradicional como podemos ver claramente, mientras que Miró por muy abstracto que sea sigue siendo tradicional. Pero realmente lo que me sorprende es que la gente que ama los graffitis quieren incluirlos en los museos. Cuando un “arte urbano” entra dentro de un museo, se descontextualiza, y pierde su valor, su lugar es la calle, por lo tanto un graffiti nunca podrá estar en un museo, por eso en muchos lugares se preparan espacios habilitados, concursos e incluso se hacen recorridos por la calle presentando las distintas obras. Y al igual que pasa con las bellas artes, hay que distinguir lo que es una buena obra de lo que no, al igual que distinguir lo que es solo una copia y realmente no tiene ningún valor.


Rueda de bicicleta, Duchamp
También hay un pensamiento generalizado que dice que el arte tiene que ser bonito, bello, estético… pero da la casualidad que dentro de la estética no solo entra la belleza, también podemos ver arte grotesco, feo, macabro e incluso repulsivo, pero por ello no deja de ser arte, e incluso puede haber un arte que no diga nada como intentaba hacer Malevich. Realmente, todo puede ser arte como podemos comprobar con Duchamp, pero como he dicho antes, hay que diferenciar lo que es buen arte de lo que es mal arte.

En muchas ocasiones podemos encontrar obras que parecen ser una tomadura de pelo, y en muchas ocasiones podemos estar en lo cierto, y posiblemente en muchas ocasiones el autor quería eso, pero tampoco esto tiene que ocurrir siempre y por eso tenemos que ir más allá de la obra, y saber lo que nos cuenta y lo que quiere decir su autor, que a lo mejor lo único que quiere transmitir es la pintura pura sin ningún tipo de mensaje, pero igualmente sería válido.

Tampoco es esto un “manifiesto” en pro de la modernidad, el arte anterior al siglo XIX también tiene su atractivo, por ejemplo ¿a quién no le gusta Durero? ¿o quién no se ha emocionado ante una estatua de Miguel Ángel?, pero como vuelvo a repetir una vez más, tenemos que ver todas las manifestaciones artísticas bajo un contexto y a partir de ahí ser críticos, es incomprensible entender el arte de vanguardias si nos hemos anclado en la estética del neoclasicismo.

Con esto quiero transmitir que para hablar del arte tenemos que conocer muy bien el tema, y que cualquiera no puede hablar de esto aunque parezca fácil a simple vista, pues detrás de algo aparentemente simple hay mucha complejidad, estudio, esfuerzo, dedicación y trabajo.


Y finalmente termino, aunque en alguna ocasión retomaré este tema porque todavía hay mucho de lo que hablar, o a lo mejor en otra entrada añado alguna cosa más que detesto.
 

4 comentarios:

  1. No podría estar mas de acuerdo, yo resumiría en que si bien el arte moderno puede equipararse a obras digamos clásicas teniendo en cuenta el contexto (histórico, social, tecnológico, económico y demás) tambien hay que puntualizar ciertas peculiaridades del arte moderno.
    Con esto me refiero (y se podría considerar parte del contexto) a que actualmente el concepto de arte para la sociedad es cada vez mas difuso, esto se debe principalmente a los avances de la era de la comunicación. Cada vez estamos mas conectados y nuevos enfoques del arte se desarrollan y difunden con mayor velocidad.

    Quizá me explique mejor con un ejemplo: si de pronto da la casualidad que alguien tiene la feliz idea de subir a su flikr una fotografía de un zapato en un contexto en que se relaciona de algún modo el incidente aquel de Bush, y termina por hacer todo un book con trabajos en esa línea relacionando zapatos y políticos, enmarcando el tema de la obra en una crítica a la corrupción política o lo que sea... es posible que otro fotógrafo profesional se fije en lo que ha hecho y decida enfocar su próximo trabajo desde esa perspectiva. Y bueno, es posible que si la cosa por casualidad encaja bien en un par de meses pudieses ver la influencia que ha producido esa simbología concreta del zapato en ciertos círculos de fotografía. Tambien es posible que tan pronto como surgió quede desfasado o enterrado en el olvido.


    Vamos, que en esencia lo que quiero decir es que ahora mismo cualquier artista tiene acceso a todo tipo de obras o se puede comunicar mas facilmente con otros autores, a la larga eso se refleja en que va a tener muchisimas mas opciones a la hora de ver su obra influenciada por la de otros, va a encontrarse con gente que a lo mejor trata los mismos temas pero con un enfoque muy distinto o que utiliza el mismo enfoque para temas totalmente distintos... y esto indirectamente podría hacer mejorar su modo de expresarse mediante el arte.

    Lo negativo que puedo decir del arte moderno es que sufre de un problema que no es nuevo, la ignorancia de gran parte del público. Como bien has dicho muchisima gente habla por hablar, pero lo que a mi me parece alarmante es que algunas "obras" se califiquen como arte (o buen arte) sin ninguna razón que respalde esta calificación, o que se acepten como tal por el simple hecho de no mostrar ignorancia o "quedar por debajo".


    P.D.: menos mal que dije que resumiría...

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  2. Tienes mucha razón, supongo que los primeros parrafos están más pensados en el actual siglo XXI por esa comunicación tan bestial que nos enteramos en cuestion de segundos lo que ha pasado en la otra punta del mundo y eso también nos influye... y bueno es verdad que muchas veces, como dices, por no quedar mal admitimos como arte algo que puede ser muy cuestionable, pero por eso repito una vez más, que tenemos que estudiar y leer mucho para poder diferenciar lo que es arte de lo que no, y lo que es bueno de lo que no. Aunque no lo creamos es habitual que se echan atrás algunas exposiciones en museos por esto mismo, aunque si la exposición la pagas tú y es cualquier sala random pues te dejan poner cualquier cosa más o menos, supongo que el tema del capitalismo y la comercialización del arte también sería un buen tema para discutir en alguna ocasión.

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  3. Hay que ver cómo me suena todo esto, veo mucha influencia aquí de nuestros profesores, que nos enseñan algo más que no está en el temario, que ser Historiador del Arte es un trabajo al que se llega mediante el estudio, y que no todo el mundo puede hablar (si opinar, pero no juzgar) sobre arte.

    Un beso!

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  4. Por supuesto, la mayor influencia siempre son los profesores, y eso siempre se verá reflejado en lo que escribamos pues de ellos aprendemos.

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